Bizcocho de Yogur alto y esponjoso: La receta del vasito (1, 2, 3)
Si buscas la receta del bizcocho de yogur de toda la vida, ese que sale siempre bien y no necesita báscula, has llegado al lugar correcto. Es el famoso bizcocho del vasito, una receta que ha pasado de generación en generación por su sencillez y su resultado imbatible: una miga suave, tierna y muy esponjosa.
Es la preparación perfecta para quienes se inician en la repostería o para esos días en los que quieres una merienda casera sin complicaciones. La clave de su éxito es la regla del 1, 2, 3, que lo hace imposible de olvidar.
Ingredientes: La medida del vasito (Regla 1, 2, 3)
Para esta receta no necesitas pesar nada. Solo vacía el yogur y utiliza el envase limpio como medidor:
- 1 Yogur natural: (O de limón si quieres un toque cítrico).
- 1 medida de aceite de girasol.
- 2 medidas de azúcar blanco.
- 3 medidas de harina de repostería.
- 3 huevos grandes.
- 1 sobre de levadura química (16 g).
Cómo hacer el bizcocho de yogur más fácil del mundo
- Mezcla base: En un bol grande, añadimos el yogur, el aceite, el azúcar y los huevos. Batimos bien, preferiblemente con varillas eléctricas, hasta que la crema esté espumosa y sin grumos.
- El toque seco: Tamizamos la harina junto con la levadura. Este paso es vital para que el bizcocho quede esponjoso. Vamos incorporando a la mezcla anterior batiendo a velocidad baja.
- Molde: Untamos un molde con mantequilla y harina (o spray desmoldante). Vertemos la masa llenando solo hasta 2/3 partes para que tenga espacio para subir.
- Horneado: Llevamos al horno precalentado a 180ºC durante 35-40 minutos.
⚠️ El consejo de oro
Por mucha curiosidad que tengas, NO abras la puerta del horno antes de los 30 minutos. Si entra aire frío antes de que la estructura del bizcocho esté cuajada, se bajará por el centro y perderás toda la esponjosidad.