Trufas de té matcha (Matcha Nama Choco): receta japonesa fácil

Trufas de té matcha (抹茶生チョコレート): un toque zen en tu cocina

El té verde Matcha es una variedad de té molido, protagonista de la ceremonia japonesa del té. Hoy en día, su uso se ha extendido a la repostería mundial por su vibrante color y su sabor único. Con esta receta de trufas o Matcha Nama Choco, vamos a crear unos bocados irresistibles que combinan la suavidad del chocolate blanco con la elegancia del matcha. Es una preparación sencilla pero muy original, ideal para sorprender a tus invitados.

Ingredientes

  • 250 g de chocolate blanco
  • 2 cucharaditas de té verde matcha (en polvo)
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal
  • 125 ml de nata líquida (35% MG)
  • Polvo de té matcha extra para el acabado

Elaboración paso a paso

  1. Empezamos con el chocolate: Lo primero es picar el chocolate blanco. No hace falta que sea perfecto, pero cuanto más pequeños sean los trozos, antes se desharán luego. Échalo todo en un bol que aguante bien el calor, que ahora le daremos marcha.
  2. Infusionar: Calienta la nata en un cazo. En cuanto empiece a hervir, viértela sobre el chocolate picado. Remueve con paciencia hasta que el chocolate se funda por completo y tengas una crema brillante.
  3. Mezclamos el matcha: Con la crema aún caliente, echa la mantequilla y el té. Aquí toca darle brío a la varilla (o al tenedor, lo que tengas a mano) para que el polvo se deshaga del todo. No querrás encontrarte un pegote de té amargo al morder la trufa, así que asegúrate de que quede una crema fina y verde.
  4. A la nevera: Deja que temple un poco fuera y luego directa al frío. Necesita por lo menos una hora para que se ponga dura; si intentas hacer las bolas antes, se te van a escurrir entre los dedos.
  5. Damos forma: Coge porciones con una cuchara y haz las bolitas con las palmas. Un detalle: intenta no manosearlas demasiado, que el chocolate blanco se rinde enseguida con el calor de las manos y se te montará un pringue importante. ¡Rapidez y al plato!
  6. Rebozado: Pasa las bolitas por un poco de polvo de té matcha para darles ese acabado aterciopelado tan característico. Guárdalas en la nevera hasta el momento de servir.

Consejos para un resultado profesional

Calidad del chocolate: Al llevar pocos ingredientes, la calidad del chocolate blanco es clave. Elige uno que tenga una buena proporción de manteca de cacao.

Sin grumos: Si ves que el matcha te cuesta disolverlo, puedes tamizarlo con un colador fino antes de añadirlo a la nata caliente.