Cómo hacer Fudge o Dulce de Azúcar: Receta casera y trucos

Fudge de Azúcar

¡Por fin puedo traeros esta receta! No os imagináis lo que me ha costado sacarla, y no porque sea difícil, sino porque se me metió entre ceja y ceja hacérosla justo cuando se me rompió el termómetro de caramelo. Intentar pillar el punto exacto a ojo es todo un reto, ¡pero aquí la tenéis y es una auténtica maravilla!

Si nunca lo habéis probado, el fudge o dulce de azúcar es el primo hermano del toffee, pero con una personalidad propia. Es más duro y tiene esa textura granulosa tan especial que se consigue gracias a la cristalización del azúcar. Es un bocado de mantequilla puro que se deshace en la boca.

¿Qué es el Fudge y cuál es su origen?

Este es un dulce clásico de Estados Unidos. Cuentan las malas lenguas que nació por accidente, a partir de un caramelo que salió "mal" (de ahí su nombre fudge, que en inglés se usa para decir que algo se ha pifiado). Ese error resultó ser un acierto total: un dulce cremoso que admite mil variaciones, desde chocolate hasta frutos secos o miel.

Ingredientes para el dulce de azúcar básico

  • 400 g de azúcar blanco.
  • 175 ml de leche entera.
  • 200 ml de leche condensada (el secreto de su cremosidad).
  • 100 g de mantequilla de buena calidad.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Preparación paso a paso

  1. Mezcla inicial: En un cazo alto (importante, ¡luego sube!), ponemos todos los ingredientes a fuego medio. Removemos de vez en cuando hasta que todo se disuelva y empiece a hervir.
  2. Punto de bola floja: Una vez rompa a hervir, hay que estar muy pendientes y no dejar de remover. Buscamos los 115ºC. Es vital que no se agarre al fondo del recipiente.
  3. El truco del batido: Retiramos del fuego y aquí viene lo importante: hay que remover la mezcla con energía hasta que pierda ese brillo de espejo y veas que se empieza a poner dura. Ese es el momento en que el azúcar cristaliza correctamente.
  4. Enfriado: Vertemos en un molde forrado con papel de horno y lo dejamos reposar unas horas. Una vez firme, lo cortamos en daditos y ¡a disfrutar!

💡 Trucos para que tu Fudge sea de 10

¿No tienes termómetro? Si te ha pasado como a mí, no entres en pánico. Usa el truco del vaso de agua fría: echa una gotita de la mezcla en el agua; si puedes formar una bolita blanda con los dedos que mantiene la forma, ya lo tienes.

Cuidado con el recipiente: Usa una olla con fondo grueso. El azúcar y la leche condensada tienen una "habilidad especial" para pegarse y quemarse en un segundo si el cazo es muy fino.

Variaciones: Una vez domines esta receta básica, prueba a añadirle nueces picadas o un chorrito de miel. ¡Le da un toque espectacular!

Preguntas Frecuentes

¿Por qué mi fudge se ha quedado blando?
Probablemente le faltaron un par de grados de temperatura o no lo batiste lo suficiente al retirarlo del fuego. ¡El batido final es lo que le da su estructura!

¿Cómo se conserva?
Dura muchísimo tiempo en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco. No hace falta nevera, a menos que haga muchísimo calor.

¿Buscas una versión más rápida? Prueba estos sabores

Si te da un poco de miedo el termómetro o simplemente tienes un antojo urgente de chocolate, tienes que probar estas dos versiones "express" que se hacen en un abrir y cerrar de ojos: