Bizcocho de Pistacho esponjoso: Receta fácil y color natural
Si estáis aburridos de hacer siempre el bizcocho de yogur o el de chocolate, este bizcocho de pistacho os va a alegrar el día. Tiene un sabor totalmente diferente, un color verde esperanza espectacular y una textura que sorprende a todo el mundo. Es la receta perfecta para marcarse un punto con los amigos y salir de la rutina.
La clave de este bizcocho es la intensidad del fruto seco. Para que salga perfecto, los pistachos deben ser naturales (sin sal). Si no encuentras pasta de pistacho, no te preocupes: más abajo te explico cómo hacer tu propia pasta casera para que el resultado sea 100% artesanal.
Ingredientes para el bizcocho de pistacho
- 175 g de harina de repostería.
- 175 g de azúcar.
- 75 g de pasta de pistacho: Si es casera, mejor.
- 3 huevos: Separando yemas de claras.
- 75 ml de aceite de girasol: Para que no enmascare el sabor del pistacho.
- 1 sobre de levadura química (16 g).
- Pistachos verdes triturados para decorar la superficie.
Cómo hacer un bizcocho de pistacho muy esponjoso
- El punto de nieve: Separamos las claras de las yemas. Batimos las claras y, cuando empiecen a formar picos, añadimos el azúcar poco a poco hasta tener un merengue firme. Este es el secreto de la esponjosidad.
- La base de sabor: En otro bol, mezclamos la pasta de pistacho con las yemas y el aceite. Si quieres un color más vivo, este es el momento de añadir una gota de colorante en gel.
- Mezcla envolvente: Tamizamos la harina con la levadura sobre la mezcla de yemas. Después, incorporamos el merengue de claras con movimientos envolventes, con mucha suavidad para que no se baje la masa.
- Horneado: Vertemos en el molde engrasado, ponemos los pistachos picados por encima y horneamos a 175ºC durante 45 minutos. ¡Ojo! No abras el horno antes de tiempo o se te bajará el bizcocho.
💡 Cómo hacer pasta de pistacho casera
Si no tienes pasta comprada, tritura pistachos tostados naturales (sin sal) en un robot de cocina. Dale ráfagas cortas hasta que suelten su aceite y se forme una pasta. Un truco: añade una cucharadita de agua o una gota de aceite para facilitar el triturado si ves que le cuesta.