Receta de magdalenas caseras: suaves, esponjosas y muy fáciles
Suaves, esponjosas y riquísimas. Las magdalenas caseras son perfectas para cualquier momento: el desayuno, la merienda o ese tentempié de media noche cuando nos desvelamos. Ese aroma que sale del horno e inunda toda la casa es, sin duda, uno de los mayores placeres de la repostería.
Hoy os presentamos una de las versiones más básicas, sencillas y rápidas. Es la base ideal para empezar en este mundo o para cuando necesitas un dulce delicioso sin complicaciones.
Ingredientes
- 300 g de harina
- 250 ml de leche
- 250 ml de aceite (preferiblemente de girasol por su sabor suave)
- 250 g de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 4 huevos
- Ralladura de limón
Preparación paso a paso
- Inicio: Precalentamos el horno a 180ºC. En un bol grande, batimos los huevos junto con la ralladura de limón y la leche.
- Mezcla: Una vez unidos, incorporamos el aceite, el azúcar, la levadura y finalmente la harina.
- Integración: Removemos todo el conjunto con paciencia hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la masa sea homogénea.
- Horneado: Rellenamos los moldes de papel o silicona solo hasta la mitad (para que no se desborden al subir). Horneamos a 180ºC durante unos 15 minutos, hasta que veamos que han subido y lucen un bonito color dorado.
Truco de experto: Si quieres que tengan el copete más alto, deja reposar la masa en la nevera 30 minutos antes de hornear. El contraste de temperatura hace magia.
¿Quieres probar algo diferente?
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