Galletas craqueladas de chocolate: el truco para que queden perfectas

Galletas craqueladas: el efecto más increíble y fácil de conseguir

Seguro que las habéis visto mil veces: esas galletas negras de chocolate con grietas blancas de azúcar que parecen súper difíciles de hacer. Pues nada más lejos de la realidad. El efecto "craquelado" es pura magia del horno: al hincharse por la levadura, la superficie seca de azúcar se rompe y deja ver el interior tierno.

Son crujientes por fuera y tipo bizcocho por dentro. Además, la masa se hace en un momento y solo requiere un poquito de paciencia para que repose en la nevera antes de darles forma con las manos.

Ingredientes para las galletas

  • 250 g de chocolate negro
  • 55 g de mantequilla
  • 100 g de azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 210 g de harina
  • 1/2 cucharadita de levadura Royal
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • Azúcar glass para rebozar las bolas

Pasos para prepararlas

  1. El chocolate: Funde el chocolate junto con la mantequilla al baño María o en el microondas (con cuidado de no quemarlo). Remueve bien hasta que esté suave y reserva.
  2. Batido: En otro bol, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y veas que casi dobla su volumen.
  3. Mezclamos: Añade la vainilla y el chocolate fundido. Mezcla suavemente.
  4. Ingredientes secos: Tamiza la harina con la levadura y únelo todo hasta que tengas una masa homogénea.
  5. Reposo clave: Mete la masa en la nevera durante al menos media hora o una hora. Esto es importante para que la masa coja cuerpo y puedas manejarla bien.
  6. Formar y hornear: Precalienta el horno a 180ºC. Haz bolitas con las manos, pásalas por un bol con abundante azúcar glass y ponlas en la bandeja del horno con papel. No hace falta dejar mucha separación, porque no se desparraman demasiado hacia los lados.
  7. Horneado: Hornea unos 15 minutos a 180ºC. Verás cómo se van abriendo y formando ese dibujo tan chulo.

Dudas y trucos

¿Por qué no me han craquelado?

El truco está en que la bola de masa esté bien fría cuando entre al horno y que el rebozado de azúcar glass sea generoso. Si pones poco azúcar, la superficie no se secará lo suficiente para romperse con gracia.

¿Cómo se conservan mejor?

Aguantan perfectamente varios días en un recipiente hermético, aunque lo normal es que desaparezcan de la cocina el mismo día que las haces.