Cerezas al vino tinto: receta tradicional de verano fácil
De todas las frutas de verano, las cerezas son de mis favoritas. En esta ocasión vamos a preparar unas cerezas al vino tinto, una receta tradicional que no se ve tanto como debería.
El resultado es un postre elegante, muy aromático, dulce y con ese color burdeos intenso que entra por los ojos. Perfecto para una comida especial o incluso para algo más sencillo si te apetece darte un capricho.
Aquí hay dos cosas clave: usar un buen vino tinto y elegir unas cerezas en su punto. Personalmente, las picotas funcionan genial y además te ahorras quitarles el rabito. Pero si quieres ir un poco más allá y buscas un toque especial, unas cerezas al Malbec quedan espectaculares por su cuerpo y aroma.
Y recuerda algo importante: si no te beberías el vino, mejor no lo uses para cocinar 😉
Ingredientes
- 500 g de cerezas
- 350 ml de vino tinto
- 125 g de azúcar
- 1 palo de canela
Cómo hacer cerezas al vino tinto
- Lava bien las cerezas, quítales el rabito y sécalas.
- Aprovecha para retirar también la pepita.
- Pon el vino junto con el azúcar y la canela a hervir.
- Cuando empiece a hervir, añade las cerezas.
- Cocina durante unos 10 minutos.
- Retira del fuego y deja enfriar.
- Guárdalas en la nevera hasta el momento de servir.
Cómo servirlas
Puedes servirlas solas bien frías o acompañarlas con nata montada, helado o incluso usarlas como topping para una panna cotta. Quedan espectaculares.
Propiedades de las cerezas
Lo mejor de este postre es que, además de estar de vicio, las cerezas son una fruta top para la salud. Están cargadas de antioxidantes y minerales como el hierro o el calcio. Y un dato curioso: si te cuesta pillar el sueño, cenar unas pocas te puede ayudar gracias a que tienen melatonina natural. ¡Un postre rico que encima ayuda a descansar mejor!
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