Suspiros Asturianos (del Nalón): Receta Tradicional de Galletas Asturianas Caseras

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Los suspiros asturianos, también conocidos como suspiros del Nalón, son unas galletas tradicionales de Asturias con una textura suave y un sabor delicado que recuerda a las recetas de siempre. Son un dulce típico de la cuenca minera, muy ligado a la repostería casera.

Si buscas una galleta suspiro auténtica, los Suspiros del Nalón son la respuesta. Estas galletas asturianas son famosas en toda la cuenca minera por su textura increíblemente suave. A diferencia de otras pastas, el secreto de estos suspiros asturianos está en la mezcla de mantequilla y manteca, logrando ese sabor de antaño que tanto nos gusta

En esta receta te enseño cómo hacer suspiros asturianos caseros paso a paso, con ingredientes sencillos y un resultado que nada tiene que ver con las versiones industriales.

¿Qué son los suspiros asturianos?

Los suspiros asturianos son unas galletas tradicionales elaboradas con mantequilla, azúcar y harina, conocidas por su textura tierna y su sabor suave. Esta receta de suspiros asturianos es una de las más típicas de la cuenca del Nalón, donde se han preparado durante generaciones en casas y obradores.

🧾 Ingredientes

  • 600 g de harina
  • 250 g de mantequilla
  • 250 g de azúcar glas
  • 115 g de manteca de cerdo
  • 1 huevo

👩‍🍳 Cómo hacer suspiros asturianos paso a paso

  1. Preparar la masa: Pomamos la mantequilla hasta que esté blanda.
  2. Mezcla: Añadimos el azúcar glas, el huevo, la manteca de cerdo y la harina.
  3. Amasado: Trabajamos todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y suave.
  4. Formado: Estiramos la masa sobre una superficie lisa con un grosor de aproximadamente 1 cm.
  5. Corte: Cortamos los suspiros con un cortapastas o con un cuchillo en forma de círculos o cuadrados.
  6. Horneado: Horneamos durante unos 10 minutos a 200ºC, hasta que tengan un ligero color dorado.

💡 Consejos para unos suspiros perfectos

  • No los hornees demasiado: deben quedar claritos para mantener su textura suave.
  • La mantequilla debe estar en punto pomada para facilitar el amasado.
  • Puedes aromatizarlos con un toque de vainilla o limón si quieres darles un matiz diferente.