Batido de Oreo fácil: receta cremosa con solo 3 ingredientes
A veces el cuerpo te pide algo dulce y no tienes ganas de liarte en la cocina. Este batido de Oreo es la solución perfecta para esos momentos: se hace en dos minutos, lleva poquísimos ingredientes y quita el antojo de golpe. He aprovechado lo que tenía por la nevera para prepararlo y, la verdad, es el picoteo ideal para aguantar con energía hasta la cena.
Lo que diferencia a este batido de otros es el queso batido; le da una consistencia mucho más densa y cremosa, casi como un helado derretido pero más ligero. Si buscas algo rápido, rico y que le guste a todo el mundo, esta es tu receta.
Ingredientes
- 1 paquete de galletas Oreo (guarda un par para decorar)
- 500 ml de leche entera (si está muy fría, mejor)
- 500 g de queso batido
- Nata montada para el toque final
Cómo preparar el batido de Oreo en 2 minutos
- Al vaso: Echa el queso batido, la leche y el paquete de galletas en la batidora.
- Triturar: Dale caña durante un par de minutos. A mí me gusta que queden micro-trocitos de galleta, pero eso ya va al gusto de cada uno.
- Decoración: Sirve en vasos altos, ponles una buena montaña de nata montada y termina con una mini Oreo o un trozo de galleta clavado.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Puedo usar leche desnatada o vegetal?
Sí, puedes usar la que quieras, pero ten en cuenta que con leche entera o incluso con un chorrito de nata queda mucho más cremoso. Con leche de avena también tiene un punto tostado muy rico.
¿Queda muy dulce?
El queso batido ayuda a equilibrar el dulce de la galleta porque tiene ese toque ligeramente ácido. Aun así, si eres muy dulcero, siempre puedes añadirle una cucharadita de azúcar, aunque para mi gusto no le hace ninguna falta.
¿Alguna variante divertida?
Si quieres hacerlo "premium", añade una bola de helado de vainilla a la mezcla antes de batir. Se convierte automáticamente en un postre de restaurante americano.