Peras especiadas con vino y canela: un postre ligero y sin gluten.

Peras especiadas con canela, anís y vainilla

Peras especiadas: un postre ligero y lleno de aroma

Las peras son, junto con las manzanas, de esas frutas que nunca faltan en el frutero. Son ricas en fibra y vitaminas, pero a veces nos aburrimos de comerlas siempre igual. Para salir de la rutina de comer siempre la pera a mordiscos, prepararlas así con su vinito, la canela y el toque del anís es otro nivel. Es el postre perfecto si quieres algo dulce que no sea un ladrillo, y te quitas de líos si tienes invitados con alergias porque no lleva ni pizca de gluten ni lactosa. Lo mejor es dejarlas preparadas de un día para otro; cuando llevan unas horas bañándose en el almíbar es cuando de verdad están espectaculares.

Ingredientes

  • 1 kg de peras (que no estén demasiado maduras para que no se deshagan)
  • 1 L de agua
  • 250 g de azúcar
  • 150 ml de vino tinto
  • La cáscara y el jugo de un limón
  • 1 palo de canela
  • 2 clavos de olor
  • 1 anís estrellado
  • 1 vaina de vainilla

Cómo prepararlas

Preparamos el caldo: En una olla echa el agua, el azúcar, el vino y todos los aromatizantes: la canela, los clavos, el anís, la vainilla y el limón (jugo y cáscara). Ponlo a fuego medio y remueve de vez en cuando hasta que el azúcar se haya disuelto del todo.

Cocinamos la fruta: Pela las peras (puedes dejarles el rabito para que queden más lucidas) y mételas en la olla. Baja un poco el fuego y deja que se cocinen despacio unos 20 minutos. El truco para saber si están listas es pincharlas con un cuchillo; si entra suave, ya las tienes.

Enfriar y reposar: Retira la olla del fuego y pasa las peras con todo su caldo a una fuente o un bol. Deja que templen fuera y luego mételas en la nevera. Como te decía, si las comes al día siguiente, el sabor de las especias habrá calado mucho más en la fruta y estarán increíbles.


Consejos para un resultado de diez

El punto de la pera: Intenta que las peras estén firmes. Si están muy blandas, con el calor de la cocción se convertirán en puré rápido.

Aprovecha el almíbar: No tires el caldo que sobre. Puedes reducirlo un poco más al fuego para hacer un sirope más espeso y servirlo por encima con un poco de yogur o helado de vainilla.

¿Qué te parece esta forma de comer peras? Si te animas a probarlas, déjanos un comentario y dinos qué tal te han parecido. ¡Gracias por leernos!