Helado de sandía natural: receta con solo 3 ingredientes.
Helado de sandía: el postre más sencillo y refrescante del verano
Si buscas algo rápido, natural y que te quite el calor de golpe, este helado de sandía es lo que necesitas. Es de las recetas más fáciles que hemos hecho nunca: solo tres ingredientes y unos moldes para helados. Ahora que las sandías están dulces y baratas en todos lados, hay que aprovechar para llenar el congelador. Lo mejor es que, como solo lleva fruta, te quitas de líos de alergias: no tiene gluten ni lactosa, así que te sirve para cualquier invitado o para que los niños merienden algo sano sin pensar en nada más.
Ingredientes
- 300 g de pulpa de sandía (bien limpia)
- 50 g de azúcar
- 50 ml de agua
Pasos a seguir
Preparamos la fruta: Corta la sandía en trozos pequeños y asegúrate de quitarle todas las pepitas. No querrás encontrarte ninguna sorpresa luego en el polo.
Trituramos: Pon los trozos de sandía en el vaso de la batidora junto con el agua y el azúcar. Dale caña hasta que veas que el azúcar se ha disuelto bien y te queda una mezcla líquida y homogénea.
Al congelador: Rellena tus moldes de helado favoritos con la preparación. Yo suelo dejarlos toda la noche para asegurarme de que están bien firmes antes de hincarles el diente.
El truco para desmoldar: Si ves que el helado se resiste a salir del molde, sumérgelo un par de segundos en agua a temperatura ambiente. Verás que sale solo y sin romperse.
Consejos para un helado top
Poca azúcar: Si la sandía que has comprado está muy dulce, puedes reducir un poco la cantidad de azúcar. ¡Cuanto más natural, mejor!
Un toque diferente: Si te gusta experimentar, prueba a añadir unas hojitas de menta fresca al triturar. Le da un punto extra de frescor que te va a sorprender.
¿Qué te ha parecido este helado de sandía? Es la forma perfecta de comer fruta en verano de una manera divertida. Si lo pruebas, ¡cuéntanos en los comentarios qué tal te ha quedado! Gracias por leernos.