Licor de fresas casero: Receta fácil con solo 3 ingredientes

Vasito de licor de fresas casero con fruta fresca

Hacer licor de fresas en casa tiene un peligro: cuando lo pruebas, los del súper te empiezan a saber a jarabe. Es una receta de lo más tonta porque solo lleva tres ingredientes, pero el resultado es una bomba de sabor. Eso sí, aquí el ingrediente secreto no se compra, es la paciencia, porque hay que dejarlo macerar un mes entero para que la fresa haga su magia. Si tienes un rincón oscuro en la despensa y un poco de aguante, prepárate para el mejor digestivo que vas a probar este año.

Ingredientes para preparar el licor de fresas

  • 500 gr de fresas: Busca que estén bien maduras y que huelan de maravilla, ya que ellas darán todo el sabor.
  • 500 gr de azúcar: Azúcar blanco común servirá perfectamente para crear el almíbar natural.
  • 500 ml de alcohol: Aquí puedes elegir entre un anís (si te gusta el toque dulce y tradicional) o vodka (si prefieres un sabor más limpio donde la fresa sea la protagonista absoluta).

Cómo hacer licor de fresas paso a paso

  1. Limpieza y secado: Empezamos lavando muy bien las fresas. Es importante quitarles la parte verde después de lavarlas para que no entre agua en el interior. Una vez limpias, asegúrate de secarlas bien con papel de cocina; el agua es enemiga de la conservación del licor.
  2. La mezcla: En un tarro de cristal grande que cierre herméticamente, ponemos el alcohol elegido y el azúcar. Cortamos las fresas en cuartos (para que suelten todo su jugo) y las añadimos al recipiente. Cerramos bien.
  3. El proceso de maceración: Ahora viene lo más "difícil": esperar. Deja el bote en un rincón oscuro de tu despensa durante un mes aproximadamente.
  4. Mantenimiento: Si te acuerdas, intenta darle un buen meneo al bote todos los días. Esto ayuda a que el azúcar se disuelva por completo y se mezcle con la esencia de la fruta.
  5. Embotellado: Pasado el mes, el líquido habrá cogido un color rojo precioso. Puedes colarlo con un filtro de café o una gasa fina para que quede cristalino, o dejar las fresas dentro si te gusta comerlas después (¡ojo, que pegan fuerte!).

💡 Consejos para un licor de diez

¿Anís o Vodka? Si usas anís dulce, el resultado será más denso y parecido a un digestivo clásico. Si usas vodka, el sabor será más potente y menos empalagoso. ¡Tú decides!

Las fresas "borrachas": No tires las fresas después de colar el licor. Están deliciosas acompañando un helado de vainilla o incluso picadas dentro de un bizcocho.

Preguntas frecuentes sobre el licor casero

¿Qué alcohol elijo para que me quede mejor?

A ver, aquí depende de lo que busques. Si quieres que sepa a fresa pura y nada más, vete a por el vodka; como es neutro, no le quita protagonismo a la fruta. Ahora, si te gusta el licor con más cuerpo y ese toque 'de pueblo' tan rico, el anís dulce es una maravilla porque ya te da el azúcar y un aroma increíble. Yo personalmente prefiero el vodka para que el color rojo quede más limpio, pero el anís es un clásico que nunca falla.

¿Es necesario guardar el licor en la nevera?

Durante el mes de maceración, basta con un lugar oscuro y fresco (como un armario). Una vez que el licor está listo y colado, puedes guardarlo en la nevera para servirlo siempre frío, pero no es estrictamente necesario para su conservación gracias al grado alcohólico.

De verdad, animaos a prepararlo porque el sabor no tiene nada que ver con lo que compráis por ahí. Es como meter la primavera en una botella y sacarla en pleno agosto bien fría. Si lo hacéis, contadme en los comentarios qué alcohol habéis usado y cómo os ha quedado ese color rojo. ¡Y compartidlo en redes si os ha gustado el invento! ¡Salud y a disfrutarlo!

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