Almendras garrapiñadas caseras: receta tradicional paso a paso.
Almendras garrapiñadas: el dulce de feria en tu cocina
Hacer garrapiñadas es todo un arte, pero un arte al alcance de cualquiera que tenga una cuchara de madera y un poco de aguante. No hay fiesta patronal o carnaval en España donde no te encuentres con este manjar. Dicen que las de Briviesca son las mejores del mundo por el punto calizo de su agua, pero te aseguro que con esta receta el resultado en casa es espectacular. El secreto está en controlar el fuego para que el azúcar pase de almíbar a arena, y de arena a ese caramelo brillante que todos conocemos.
Ingredientes
La regla de oro es fácil de recordar: misma cantidad de todo.
- 250 g de almendras crudas (importante: ¡que tengan su piel!)
- 250 g de azúcar
- 250 g de agua
Cómo hacer garrapiñadas paso a paso
Empezamos con el almíbar: Pon un cazo o sartén al fuego con los tres ingredientes. Cuando empiece a hervir, baja a fuego medio. Lo que buscamos es que el agua se vaya evaporando poco a poco para que la almendra se vaya cocinando y tostando por dentro antes de que el azúcar se convierta en caramelo.
El punto "arena": Verás que la mezcla se vuelve espesa y espumosa. Sigue removiendo siempre con una cuchara de madera (los metales queman demasiado). De repente, llegará un momento en el que el azúcar se vuelve totalmente seco y granuloso, como si fuera arena de playa pegada a la almendra. No te asustes, ¡vas por buen camino!
El toque brillante: Sigue removiendo y sube un poquito el fuego. Ahora el azúcar de la superficie empezará a fundirse otra vez, creando esa película brillante y crujiente. En cuanto veas que están bien cubiertas de caramelo (pero sin que se queme), vuélcalas sobre papel vegetal.
Enfriado: Sepáralas bien con la cuchara mientras estén calientes para que no se queden hechas un bloque. Una vez frías, ya puedes guardarlas o, lo más probable, empezar a comerlas sin parar.
Consejos para que salgan perfectas
¿Qué almendra usar?: La variedad Largueta es la clásica para esto, pero la Marcona también queda increíble. Lo fundamental es que sean crudas; no uses almendras tostadas o no aguantarán bien el proceso.
Cuidado con el fuego: Si te pasas de potencia al final, el azúcar se quemará y sabrá amargo. Si te quedas corto, no brillarán. El truco es no dejar de mover y observar el color del caramelo.
¿Te traen recuerdos estas almendras? Cuéntanos en los comentarios si te has atrevido a hacerlas en casa. ¡Gracias por leernos!
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